domingo, 27 de diciembre de 2015

Confiar en el espacio


esta imagen no es de mi autoría

De vez en cuando, llueve en el espacio. Y se inundan las habitaciones de la casa. Y se agrietan las paredes. Se siente en el aire ese petricor, ese olor de dioses mezclado con humedad. Faltan palabras, los sentimientos se sienten ajenos y lo bueno solo parece un sueño.
Se bloquean los armarios del corazón, nada sale, nada entra. Y llueve, solo llueve. Afuera no se ve, pero por dentro llueve.

En el espacio cuando llueve es como que el agua flota, como si fuera un satélite suspendido entre planetas. Así se siente, algo que flota dentro nuestro, que nos ahoga, que nos debilita de a poco. Las grietas de la piel van acumulando lágrimas internas y las cuerdas de nuestro interior con las cuales resistimos se enferman sin que nos demos cuenta.

Toda una sinfonía acuática que nadie debe escuchar, que nadie quiere escuchar, que nadie quiere aceptar. Debo tocar estos instrumentos de mi cuerpo con cuidado, moverme con cuidado, porque en esta sociedad el corazón puede estar mal todo lo que quiera, pero la lluvia tiene que estar contenida.

¿Por qué las lágrimas son para los débiles? ¿Por qué tú tienes que esconderte, amor? ¿Por que yo no debo hacerlo porque no soy una mujer sensible? ¿Qué ser humano no es sensible? ¿Porqué insistimos tanto en ocultar esas cosas que nos hacen humanidad, esas lágrimas que nos definen y luego nos permiten reír otra vez?



Si tuviera que dejar que me miren mal, que me miren como débil, que me tilden, que se averguenzen de mi, que se rían de mi, que les parezca estúpido, que digan cosas enfermizas, para volver a reír de verdad otra vez, tomaría el riesgo.

Tomo el riesgo. Tomo el riesgo de ser una mujer que habla cuando algo le molesta, que discute y que acuerda, de ser auténtica y esforzarme en no dudar de mí, de no avergonzarme de mis lágrimas, de mis heridas, de no avergonzarme de nada de lo que soy, de no avergonzarme de nadie que venga y llore en mis brazos sea quien sea, enemigo o amigo, de no dejarme tildar por nadie ni nada, de no aceptar lo que esta mal, de decir gracias, perdón y lo siento cuando sea lo correcto, y eso solo yo lo sé.

Tomo el riesgo. Dejo que llueva. Dejo que se derrumbe. Dejo que se salga de mis manos, porque las cosas a veces se salen de las manos. Pero no me rindo y no dudo más de mí o lo intento, porque sé que tengo la fortaleza para construir otra vez, aunque sea desde cero, ladrillo tras ladrillo. Si confió en mi misma, no hay pilar de mi alma que no pueda reconstruir ni lluvia que me pueda destruir.





Shasmine Cianne

1 comentario:

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Shasmine Cianne



Hola, extraterrestres. ¡Bienvenidos a mi mundo! Este blog para mí es como un diario de viaje donde puedo ser yo misma y ver todo mi progreso a través de los años. Ya somos 40000 visitas y ya son 5 años que dedique a este blog, lo cual me tiene muy entusiasmada ya que he tenido que aprender un montón de cosas para que todo esto siga en pie como lo ven ustedes ahora (la mayor parte de obstáculos fueron voces internas, no las escuchen jamas).